Sobre la ILP en Cataluña

Los parlamentarios catalanes han actuado conforme a lo que sus representados les pedían: someter a consulta la permanencia de la Fiesta en su comunidad. Está claro que no se podía desoír la petición de más de 120.000 firmas que desean que sean suspendidas las corridas de toros de muerte en las plazas catalanas. Los parlamentarios catalanes han obrado, pues, con toda coherencia con el mandato recibido de su pueblo.

Dicho lo anterior, los amantes de la Fiesta tenemos la obligación de responder también con coherencia y unidad a este reto que se nos plantea para que de una vez por todas expliquemos con contundencia los valores éticos, estéticos y culturales que siempre ornaron a la Fiesta. Hasta que llegue el mes de abril del 2010, en el que según parece se someterá al juicio de sus señorías la permanencia de los toros de muerte en Cataluña, debemos dotar a estos señores de los argumentos suficientes para que comprendan la trascendencia que para el pueblo español, en el que está incluido el catalán, claro, ha tenido siempre nuestra fiesta más nacional.

Y para dotarles de esos argumentos debería nuestro filósofo más querido, Francis Wolf, explicarles la ética de las corridas de toros, extractando su perfecto artículo aparecido en una 3ª del ABC hace unos meses. Algún bibliófilo debería facilitarles la obra de Julián Pitt-Rivers sobre el Sacrificio del toro, en el que se explica que la corrida es la forma más depurada del culto al toro, de esa relación que siempre existió entre la mediterranía y el bravo. Quizás convendría que D. Eduardo de Miguel Beascoechea, director-gerente de la Fundación Global Nature, explicase a los ecologistas dudosos o desinformados, la importancia que tiene el toro de lidia en la conservación de la biodiversidad y los ecosistemas más valiosos de nuestra piel de toro, o la importancia estratégica del toro bravo y de las razas autóctonas. También debería aportarles D. Juan Iranzo Martín, director general del IEE, su obra sobre la incidencia económica que tiene la Fiesta en España, enviándoles el libro que el instituto que dirige realizó hace 5 años.

Sería conveniente que los parlamentarios catalanes dispusieran del libro que escribió D. Rosario Cambria en 1974, intitulado: “Los toros, tema polémico en el ensayo español del siglo XX”, en el cual se expresan todos los intelectuales de la Generación del 98, los Novecentistas y los de la generación del 27, unos a favor de la Fiesta, otros en contra, pero todos estudiándola en profundidad y argumentando sus opiniones con serenidad; así, Ortega y Gasset deja en él su célebre aserto de que la historia de la sociedad española va ligada a la de la corrida desde mediados del siglo XVII; o la de García Lorca, cuando decide que los toros es la fiesta más culta del mundo; o aquella de Eugenio D´ors, que explica con nitidez por qué se llama Fiesta Nacional. Podríamos solicitar a la profesora Dª. Beatriz Badorrey que explique a sus señorías la defensa que de la Fiesta hiciera el barcelonés Antonio de Campmany, enfrentándose a las medio verdades que contra la corrida escribiera el académico José Vargas Ponce en su obra: “Disertación sobre las corridas de toros”, en la cual, por cierto, se dice que ya entonces se denominaba por algunos Fiesta Nacional, y era 1796… También deberían leer lo que tiene escrito el gran erudito e investigador, D. Jesús María García Añoveros sobre los ilustrados, entre los que había defensores y detractores de la Fiesta a un 50%, aunque las noticias divulgadas arteramente ocultan siempre a los defensores; quizás D. Jesús María haya terminado para entonces la obra magna que está realizando sobre la contestación a Vargas Ponce y su “Disertación…”, en la que refuta con sólidos argumentos las medias verdades del académico sobre la Fiesta, escritas quizás para agradar a Jovellanos, del que recibió el encargo de dicha “Disertación…” Sería conveniente que el presidente de la Unión de Bibliófilos Taurinos le explicara a los parlamentarios catalanes que sobre la Fiesta se han escrito no menos de 26.000 obras impresas, lo que demuestra el mucho interés que este arte significa.

Algún magno coleccionista e investigador de pintura y grabados sobre la Fiesta, tal que D. Antonio Briones, podría decirles que existen no menos de 200 tauromaquias ilustradas, con más de 2.000 grabados , de autores tan señalados como Enmanuel Wild, Antonio Carnicero, Francisco de Goya, Lake Price, W. Geiger, Alaminos, Perea, J. Chaves, Pablo Picasso, A. Saura, Barjola, etc, etc… Sería necesario que D. Andrés Amorós Guardiola les explicase en profundidad la incidencia de los términos taurinos en la lengua española y su repercusión en la literatura de nuestra querida España. Quizás debería llegar a sus señorías los estudios que sobre el estrés y el dolor que sufren los toros tienen realizados los doctores Antonio Purroy Unanue y D. Juan Carlos Illeras; explicarían que es mucho mayor el estrés del “corre bous” que el del toro que se lidia en plaza, y que el dolor de éste es aplacado con rapidez por la segregación inmediata de endorfinas y otras substancias anodinas que segrega el bravo en mucha mayor cantidad que el manso. Los responsables de la “Mesa del toro”, deberían conducir esta documentación, y allegársela a los señores diputados catalanes junto con las actividades culturales que alrededor del Toro se celebran constantemente en nuestra España, para lo cual el presidente de la Real Federación Taurina de España, D. Mariano Aguirre, y el de la Federación de entidades Taurinas de Madrid, D. Jorge Fajardo, pueden presentarles un dossier con las que celebran sus más de 300 entidades asociadas.

Los responsables de los ganaderos de bravo, la Unión, la Asociación, etc, en los que se afilian no menos de 1.200 ganaderías, deberían facilitarles documentación sobre las personas que tienen contratadas para el cuidado de sus reses, y explicarles qué pasaría con sus explotaciones ganaderas una vez desaparecidas las corridas de toros; qué pasaría con el ecosistema de las dehesas, y a dónde iría definitivamente su ganado bravo. Quizás algunos toreros deberían explicarles sus vivencias durante la lidia, durante sus entrenamientos en el campo; hablarles de su amor sin par al amigo toro, ese que vive en plenitud y lleno de cuidados durante 4 o 5 años de su vida para expresarse tal es durante su 20 últimos minutos. Es posible que necesitaran saber sus señorías lo que le iba a costar a las arcas del ayuntamiento barcelonés el indemnizar a todos los afectados por una supuesta abolición de la Fiesta en la capital catalana…

Muchas preguntas deberían responderse los parlamentarios catalanes antes de suspender las corridas en Cataluña. Si son leales con el mandato recibido, no deberían votar sólo con el tinte político del que parece estar impregnada esta iniciativa parlamentaria; están obligados a informarse debidamente y, después a obrar con rectitud. Además, deben considerar que la libertad no puede verse continuamente afectada por caprichos de corte sectario pues eso va contra la ética que debe ornar siempre las actuaciones de aquellos a los que el pueblo a elegido para su representación.

Por último, la resolución de este asunto allá por el próximo abril, traerá consigo una tranquilidad para nuestra Fiesta en Cataluña, ya que no volvería a ser debatida en términos como los que inciden actualmente en sus discusión Quizás para entonces, FACULTA (Foro de Amigos de la Cultura Taurina), la ATP (Asociación Taurina Parlamentaria), Fundación Escalera del Éxito, y otras entidades culturales que están trabajando por ello, consigan el que la Fiesta sea proclamada por la UNESCO Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, labor en la que se está laborando con fuerza, conducida por un amante de los toros, D. Williams Cárdenas. A todo ello nos ayudarán franceses, ecuatorianos, mejicanos, peruanos, colombianos y portugueses, amén de las muchas peñas internacionales que aman la Fiesta, que aman al Toro y que defienden su cultura desde hace miles de año: “Cavernario bisonteo / tenebroso rito mágico / introito de un culto trágico / que culmina en el toreo; que dejara escrito D. Miguel de Unamuno.

José Mª Moreno Bermejo

Madrid, 21-XII-09