CONCLUSIONES DE LA JORNADA TAURINA DE CORDOBA, PROMOVIDA POR LA ASOCIACION TAURINA PARLAMENTARIA Y EL AYUNTAMIENTO DE CORDOBA (11.03.13)

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Juan Manuel Albendea Pabón, presidente de la Comisión de Cultura del Congreso y diputado por Sevilla, hizo un resumen de las intervenciones y una exposición como base de las conclusiones, a la vista de lo tratado, que quedaron fijadas de la siguiente forma:

1.- Es necesario que en la próxima modificación de la Constitución se haga mención expresa de la Fiesta de los Toros como manifestación cultural del pueblo español y, en consecuencia atribuir la competencia sobre su normativa básica al Estado.

2.- En tanto ello se produce, debe promulgarse una Ley Taurina que unifique y armonice la regulación de la Fiesta en nuestro país.

3.- Debe haber también un reglamento único que establezca las normas básicas del funcionamiento de los espectáculos taurinos en España.

4.- La Fiesta es, además, más que un simple espectáculo ya que es parte integrante del Patrimonio Cultural Español.

5.- Considerar que la prohibición de los toros en Cataluña no tiene por ello respaldo legal alguno que la justifique, además de ser contraria a su tradición y a su historia, ya que la competencia para prohibir un espectáculo cultural corresponde en exclusiva al Estado y nunca a una Comunidad Autónoma.

6.- La Fiesta de los Toros, arraigada desde siglos en la vida de los españoles, debe seguir plenamente vigente como parte de su patrimonio más genuino y reflejo de sus mejores valores.

7.- Por consiguiente, los poderes públicos están obligados tanto a garantizar su conservación y a promover su enriquecimiento, implícito en el mandato constitucional, como a mejorar y hacer más asequibles el uso de las plazas de titularidad pública y a establecer una fiscalidad que permita la rentabilidad de los espectáculos, inherente a su continuidad.

8.- Considerar que sólo una norma estatal puede regular la profesión taurina, la empresa taurina, y las normas relativas al mercado taurino, así como las relativas a la seguridad de las plazas y sus enfermerías, garantizando la pervivencia de la ganadería brava y su pureza y los derechos de los aficionados junto con la necesaria promoción de la Fiesta.

9.- Igualmente, deben considerarse las escuelas taurinas como centros docentes mediante una norma estatal que unifique su organización y funcionamiento.

10.- Por último, debe de simplificarse y reducirse los costes del espectáculo para garantizar su accesibilidad con carácter general y, muy  especialmente en las novilladas de promoción y plazas de menor categoría.

En definitiva, el mejor blindaje para la Fiesta es hacerla atractiva y asequible, para conseguir que siendo rentable se asegure su supervivencia.

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